El Camino de Santiago en bicicleta

Hacer el Camino de Santiago es un reto personal para el que no todo el mundo está preparado, sobre todo, si se va a realizar en bicicleta. Para hacerlo hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones que nos van a ser útiles y nos van a ayudar a tomar la decisión correcta.

La primera de ellas a tener en cuenta, es que es necesario estar en buena forma física y haber trabajado con la bicicleta en los meses anteriores a la realización del Camino. Lesiones, cansancio y averías son lo que queremos evitar, así que mucho cuidado.

Otra cuestión importante a tener en cuenta la época del año en el que vamos a realizarlo. No es lo mismo hacerlo en verano que en invierno, ya que las condiciones climatológicas son muy diferentes y para cada época vamos a necesitar un equipamiento específico. Las ideales son la primavera  y el otoño por sus temperaturas suaves, la menor afluencia de peregrinos, menor incidencia de rayos uva…Es muy poco recomendable que se realice en los meses que van de noviembre a marzo.

Aunque seas un solitario, nuestra recomendación es que no realices el Camino de Santiago solo. Júntate con un grupo que encuentres o lleva un acompañante. Todo será mucho más fácil, ya que podréis compartir alojamiento, comida, peso, en caso de tener alguna incidencia no estarás solo para resolverla, es más entretenido y no tendrás que dejar nunca tu bicicleta sola.

Como vas en bicicleta, el equipaje debe ser menor, por lo que es necesario priorizar ciertas cosas totalmente imprescindibles. Lo más importante es agua y bebidas isotónicas, dulces para reponer azúcar, el casco protector, unos guantes y unas gafas de sol, pantalones largos y cortos de secado rápido, protección solar, impermeable, ropa de abrigo, botiquín y material de repuesto para la bicicleta (llave de tuercas y allen, bombín para inflar, aceite…).

Durante todo el Camino tienes que tener en cuenta las normas básicas, como ir en fila indica, llevar el chaleco reflectante para tu correcta visualización por parte de conductores y peregrinos, llevar siempre el casco puesto e intentar, en la medida de lo posible, no llevar la mochila en tu espalda sino en los laterales de la bicicleta a modo de alforja.

Una vez que has llegado a tu destino tendrás que organizar la vuelta sino quieres hacerla otra vez con la bicicleta. Para ello, lo mejor es desmontar la bici para que quepa en un coche, bus, tren o avión y así poder ya descansar y disfrutar de la ciudad y de la que, probablemente, ha sido la mejor experiencia de tu vida.

Si prefieres alquilar la bicicleta para no estar tan pendiente de ella, hay muchas empresas que te lo pueden hacer. En www.caminodesantiagoreservas.com te la alquilamos, reservamos tus alojamientos, te organizamos la ruta y nos encargamos de tus pertenencias. Así que ponte en contacto con nosotros a través de nuestro mail info@caminodesantiagoreservas.com o a través del teléfono 639 635 925.

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El Camino de Santiago en familia

Hacer el Camino de Santiago para muchos es un reto personal físico y/o mental, para otros un recorrido espiritual, histórico o cultural, para otros una manera diferente de pasar las vacaciones y conocer lugares asombrosos que se quedan en la retina para siempre. Cada uno tenemos un motivo que nos mueve a coger la mochila y ponernos a andar.

La gran mayoría recorren el Camino solos, en pareja o en un grupo, pero muy pocos son los que reúnen a la familia y convierten el recorrido en algo único e inolvidable para sus hijos, sobrinos o nietos.

Camino de Santiago en familia

Camino de Santiago en familia

Por qué ¿quién ha dicho que para hacer el Camino hay que tener una edad determinada?

Cierto es que no son las vacaciones soñadas de muchos niños y que no hay tantos atractivos para su entretenimiento, pero el Camino está plagado de historias, aventuras y retos que superar que pueden hacer que sea la mejor experiencia que hayan tenido.

Todo depende, claro está, de cómo lo planteemos los adultos que los acompañamos. Tenemos que pensar como ellos y considerar los puntos fuertes y los débiles de los recorridos diarios, hacer que sea una experiencia positiva y no un calvario para ellos. Si lo planteamos bien, os aseguramos que en algún momento de su vida futura lo querrán repetir.

Camino de Santiago con niños

Camino de Santiago con niños

¿Cómo nos lo planteamos entonces?

Todo depende de la edad y el número de niños con los que vamos a hacer el Camino. Cuanto más mayores, mejor, ya que serán más independientes y entenderán mejor lo que van a hacer. Si están acompañados por más gente de su edad podrán encontrar la complicidad y el entretenimiento que necesitan para que no se centren en el cansancio, la sed, el hambre o el aburrimiento que les puede ocasionar. Nada como que se pierdan en sus mundos para tenerlos entretenidos. Aguante, os aseguramos que no les va a faltar.

El Camino de Santiago, toda una experiencia

El Camino de Santiago, toda una experiencia

Si son niños pequeños tenemos la ventaja de que los vamos a llevar donde queramos y de que se van a entretener con cualquier cosa. El inconveniente es que su aburrimiento puede traernos más de un dolor de cabeza. Lo mejor para evitarlo, como siempre, intentar centrarlos en cosas que nunca han visto: animales paciendo, iglesias y construcciones antiguos, paisajes que parecen sacados de cuento, otros peregrinos que pueden hacerles muy ameno el recorrido contándoles sus historias, etc. Además, el Camino está plagado de historias que contarles y que les transportarán a otras épocas en las que ellos pueden ser los protagonistas.

Conociendo nuevas visiones de la vida

Conociendo nuevas visiones de la vida

El secreto está en hacer los recorridos con más paradas de lo habitual para que descansen, conozcan cosas y se relajen un poco.

Importantísimo llevarles un buen calzado, ya que las ampollas pueden aparecer sin previo aviso y convertir el Camino en un calvario. Tener a mano algo de picar para ellos como chuches o frutos secos, ir bien provistos de agua y de ropa para abrigarlos si es necesario. Descansar bien por la noche en los alojamientos previstos. Recordemos que ellos hacen el Camino por nosotros y necesitan otros incentivos y cuidados distintos.

Lo mejor es contar con una empresa como nosotros que te organice el viaje completo, que te lleve las mochilas para darles a ellos más libertad de movimiento, que os aconseje sobre cómo realizar las etapas, donde comer, descansar, qué ver, etc.

Por supuesto si viajáis con niños menores de 8 años recordar la importancia de una buena silla de paseo, con buenas ruedas y que sea cómoda ya que van a pasar mucho tiempo en ella. Buena protección solar, ropa cómoda y transpirable, juegos, algo de música. Todo aquello que les gusta en el día a día, intentar llevarlo con nosotros. Los más peques no tienen la misma percepción y probablemente se porten mejor pero no por ello tenemos que dejar de pensar en hacerlos disfrutar.

Una buena silla es importante

Una buena silla es importante

Sea como sea, tenéis que centraros en ellos y en que este puede ser el cimiento de un peregrino en toda regla. Si les gusta la experiencia, la próxima vez serán ellos quienes os la pidan. Sino ir pensando en volver solos.

Si queréis más información de cómo hacer el Camino con ellos, organizarlo o conocer cuáles son las mejores rutas, no dudéis en contactar con nosotros a través de www.caminodesantiagoreservas.com, info@caminodesantiagoreservas.com ó 639 635 925.